Bernardo Figueroa.
Los principios de Juárez en la nueva ERA
Este marzo, como cada 21, la clase política se reunió frente a la efigie de Benito Juárez para echar discursos que el receptor no entiende y no recuerda al día siguiente, a colocar ofrendas florales que el sol marchita en cuestión de horas y a postear frases célebres, como aquella de “los hombres no son nada, los principios lo son todo”, con la misma solemnidad con que se pide la cuenta en un restaurante. Doscientos veinte años del natalicio del Benemérito de las Américas y seguimos tratando sus ideas como si fueran un adorno de escritorio: bonitas, inofensivas, ideales para el pie de foto en Instagram.
En Chiapas, la conmemoración tuvo este año un detalle que merece atención. Juan Carlos Gómez Aranda, coordinador de Asesores y Proyectos Estratégicos, con la distinción de quien sabe que porta un encargo, representó al gobernador en la ceremonia oficial. Allí, frente al bronce venerado, recordó que los reunía la memoria de un gigante de origen humilde y destino extraordinario. Habló de las Leyes de Reforma, de la separación entre Iglesia y Estado, de la igualdad jurídica, y subrayó que el legado juarista cobra vigencia en el presente, particularmente en la visión humanista de Eduardo Ramírez, esa que impulsa la suma de saberes, el reconocimiento pleno de la interculturalidad y ese talante de la prosperidad compartida que aquí llamamos Lekil Kuxlejal.
Fue un discurso impecable. Pero lo notable no fue la retórica pulida, sino que Gómez Aranda no se limitó a repetir la cita de moda; señaló, con precisión, que el juarismo no es pieza de museo; es herramienta de gestión contemporánea, viva, presente en el Gobierno de Eduardo Ramírez. Y eso, en una clase política adicta a que las palabras les entren por un oído y les salgan por el otro, merece atención.
Los años demuestran que estos festejos, tan pulcros, tan protocolarios, es que generaciones de políticos han desfilado con Juárez en los labios y el clientelismo en las venas. Repiten los pensamientos y frases con entonación grave, pero el significado les resbala como agua sobre un templete de plástico. Dicen “los hombres no son nada” mientras se sienten el centro del universo. Hablan de principios cuando el principio que conocen es el de ser el primero en todo.
LOS HOMBRES PASAN, LOS PRINCIPIOS SE TOMAN LA FOTO.
Por eso resulta tan pertinente y, de paso, casi un milagro, que el gobernador Eduardo Ramírez haya decidido aplicarse en serio el juarismo. En cada ajuste de su gabinete deja claro que entendió la lección. A esos movimientos de fichas se les suele leer como ajedrez político, pero en la lógica juarista son un recordatorio de que los funcionarios son depositarios, no propietarios; de que la estructura debe trascender las voluntades individuales. El gobernador rota, mueve, sustituye y con ello ejecuta la máxima más incómoda de todas: “Los hombres no son nada”.
Juárez, que vio morir compañeros, que soportó exilios y traiciones, advertía que un sistema construido alrededor de una persona fuerte está condenado al colapso cuando esa persona falla o se cree eterna. Por eso insistía en las reglas: la Constitución de 1857, las Leyes de Reforma, la certeza jurídica. Por eso sostenía que el poder debe tener fecha de caducidad. El gobernador Eduardo Ramírez parece haberle tomado la medida al asunto: un gobierno que depende de una sola lealtad es frágil; uno que se sostiene en principios e instituciones es el único que puede llamarse sólido. En la Nueva ERA, tiene el peso que tiene la aplicación de la ley, la cero tolerancia y el combate a la corrupción.
Mientras el gobernador Eduardo Ramírez aplica estos principios con la paciencia de quien coloca ladrillos para edificar algo fuerte, un verdadero estado de derecho, que trascienda en el tiempo, vemos que la clase política en general y hasta algunos servidores públicos deambulan todavía en la neblina conceptual. Escuchan hablar del estoicismo o del “Lekil Kuxlejal”, esa vida armónica que se traduce como el buen vivir, y asumen que se trata de un eslogan sexenal como “Chiapas uno une”, “Hechos, no palabras”, cuando en realidad es la versión contemporánea de la honrada medianía juarista: el funcionario que no se enriquece en el cargo, que no convierte el presupuesto en patrimonio personal, que entiende que su paso es temporal y su responsabilidad, perpetua.
Pero no, a la clase política no le gustan los principios de Juárez, nunca los ha leído, menos que los entiendan; les encanta el Juárez de los billetes, ese sí los mueve. Les fascina citarlo con la solemnidad de quien lanza un conjuro. Lo que no les gusta es aplicarlo: sacar al compadre de la dirección cuando ya no da la talla, no meter a la familia y a las cariñosas a la nómina, entender que nadie es indispensable, recordar que la ley no se negocia con el humor de quien la interpreta, recordar que el servicio público es para servir al pueblo.
A más de dos siglos del nacimiento de un hombre que advirtió que los hombres no son nada, Juan Carlos Gómez Aranda expresó en sus palabras que tenemos un Gobernador como Eduardo Ramírez, que demuestra en cada una de sus acciones que se gobierna con esa lucidez juarista, un gobernador que cumple con su palabra empeñada, incluso en momentos críticos, para defender a Chiapas. Ojalá pronto los colaboradores de la Nueva Era, y el resto de la fauna política que habita estos lares, dejen de ver las frases de Juárez como tatuajes sentimentales y las conviertan, por fin, en práctica cotidiana, sobre todo las generaciones de políticos, cuyas palabras y acciones sí se las lleva el viento.
Desde el Café: El gobernador Eduardo Ramírez y el director general del IMSS, Zoé Robledo, firmaron un convenio para afiliar al IMSS a 3 mil trabajadoras y trabajadores independientes: músicos, artesanos, artesanas, transportistas, meseras, meseros, comerciantes y muchas manos que todos los días sacan adelante a sus familias; con ello, tendrán acceso completo a los cinco seguros del IMSS: Atención médica, pensiones, cobertura ante riesgos de trabajo, cuidado infantil… En Pijijiapan, el gobernador Eduardo Ramírez dio inicio a los trabajos para el rescate del sistema lagunario de la Costa y Soconusco, con desazolves y dragados. Las acciones buscan combatir la crisis provocada por la sobreexplotación, la contaminación y el asolvamiento. El rescate de los sistemas lagunarios en Chiapas es una prioridad para la Nueva Era, quien con Judith Torres Vera al frente de la Secretaría de Pesca, enfoca sus esfuerzos en la recuperación de la productividad pesquera, la sustentabilidad y el desazolve de los cuerpos de agua… La secretaria general de Gobierno y Mediación, Dulce Rodríguez Ovando, acompañó al gobernador Eduardo Ramírez en el marco del centenario de la Escuela Primaria “Camilo Pintado Rincón”, institución que forma parte de la historia y el desarrollo educativo de Tuxtla Gutiérrez, donde se llevaron a cabo acciones para fortalecer su infraestructura, así como la entrega de las escrituras que brindan certeza jurídica a esta institución educativa… La secretaria de Infraestructura, Anakaren Gómez Zuart, asistió al desayuno gremial del Colegio de Ingenieros Civiles Siglo XXI, donde presentó los proyectos programados para el 2026, reafirmando el compromiso de trabajar de la mano con el sector.
Para terminar: “La vocación es el lugar donde tu gran pasión se encuentra con la gran necesidad del mundo”. Lo dijo Frederick Buechner.
Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.
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