Cafetómano.

Bernardo Figueroa

EL SURREALISMO DE JOVANI

Los gustos, costumbres y ocurrencias de Juan Sabines siguen presentes y muy vivas entre sus alumnos distinguidos que se resisten a los cambios. Allá por el 2007, con la idea de popularizar a la clase política con la cartilla del contacto popular y que se dieran baños de pueblo conviviendo con los de abajo, los sabinistas promovieron en el barrio de San Roque, la jícara de pozol más grande. El evento fue la sensación del momento, al grado que se instituyó como parte de los eventos anuales de la Feria Parroquial de San Roque.

Ayer, en Copoya, los aprendices de brujo quisieron repetir la dosis con una copia al carbón. “Hagamos la jícara más grande”, dijeron, confundiendo la ocurrencia con la tradición. El resultado, según cuentan, fue una jícara fallida. Un monumento a la imitación sin talento, como aquel personaje que les conté que, a chalequito, cree que repitiendo las formas de Sabines se va a forjar como político profesional. El pozol se les derramó, y con él, la oportunidad de entender que lo auténtico no se fabrica con ocurrencias de último minuto.

Mientras el secretario de Salud, Omar Gómez, y su brigada para erradicar el paludismo se parten el lomo en campañas de fumigación, aparecen los genios para construir una incubadora de mosquitos. ¿Qué mejor homenaje a la lucha contra el dengue que regalarle a la aldea un criadero cinco estrellas para zancudos en forma de jícara? Pronto Copoya le peleará el título a la Planta Productora de Moscas Estériles en Metapa. Al menos las de Metapa son estériles; las de Copoya vienen con apetito y vocación de vectores.

Pero a todos los males hay que encontrarles soluciones. Hay que sacarle provecho al talento y capacidad innovadora del artífice de la jícara, Jovani Salazar, que está siendo desperdiciado en la Agencia Digital Tecnológica. Imagínense tenerlo en un espacio en la Secretaría del Campo, podría echar a andar un programa estatal para que las nuevas generaciones de ganaderos aprendan a hacer bateas de madera para el achigual en lugar de estar gastando en recipientes de plástico.

O mejor aún, con esa capacidad innovadora puede ser fichado por el Instituto Casa de las Artesanías, que buena falta le hace una nueva manita de gato; con esa visión surrealista con la que construyeron la jícara de pozol, las vitrinas se llenarán de jaguares de barro con patas flacas, versiones chiapanecas de “Le Rhinocéros Cosmique” de Salvador Dalí, o un felino desnutrido, como el “Dog” de Alberto Giacometti, pero esculpido en ámbar. Ahí está el verdadero potencial, imitando a los grandes.

LOS BURROS CON INICIATIVA.

El peligro real de todo esto son las del burro con iniciativa. El que, con tal de adquirir protagonismo y tener un minuto de fama, se levanta con el “hay que hacer algo” y, en lugar de pensar, arranca desenfrenado como burro de Kentucky. Primero con espectaculares, luego con volantes abajo de las puertas, ahora con una jícara; todo dinero echado a la basura. Y así vamos, de ocurrencia en ocurrencia, construyendo una clase política surrealista donde lo importante es lo intrascendente. Donde se destinan recursos a lo superfluo mientras lo fundamental espera. Un burro con iniciativa es capaz de construir un puente donde no hay río, solo porque alguien mencionó la palabra conexión.

El problema es que estos burros con iniciativa no jalan solos. Detrás de cada jícara fallida hay un equipo de gente que tuvo que callarse, un presupuesto, disfrazado de sueldo, que se desvió, una necesidad real que quedó sin atender. Lo peligroso de esta clase de ocurrencias es la gente que las compra. Solo de pensar que el comisariado ejidal de Copoya le propuso a la asamblea una lógica absurda para sus decisiones. Debió decir: “La gente de Copoya necesita expresar que nos importa. ¿Qué hacemos? ¿Un consultorio médico? ¿Un pozo profundo de agua? No, mejor una jícara gigante de pozol”. Y todos asintieron, convencidos de que el pueblo aplaudiría de pie semejante despliegue de sensibilidad social. Lo que no calcularon es que el pueblo no toma pozol en jícaras de dos metros en condiciones insalubres, ni resuelve un gramo de los cientos de problemas que tienen.

Lo más peligroso es que estos burros se la creen. Escuchan que lo aplaudieron y piensan que va por buen camino. Y así vamos creando una generación de funcionarios que miden su éxito en ocurrencias inauguradas, no en problemas resueltos. Una generación que ve una necesidad y piensa en un monumento, que ve una crisis y piensa en un evento, que ve una comunidad y piensa en un telón de fondo para su foto. Si al menos sirvieran para algo, pero ni eso. Porque con ese talento para el despropósito, podrían construir un Tuxtla Gutiérrez paralelo, uno de mentiritas, donde todo funciona en la maqueta y nada en la realidad.

Tenemos un funcionario que cree que va a pasar a la historia por la jícara más grande, cuando lo único que pasará es al olvido más rápido. Lo más triste del asunto es que esta lógica ya se vivió en Chiapas y nos fue mal. Inauguraciones de parques que nadie usa, monumentos a personajes que nadie recuerda, eventos multitudinarios que duran lo que dura la foto. Y mientras tanto, los problemas reales engordan como larvas en agua estancada en una llanta. Sí la gran Rosario Castellanos está abandonada, rodeada de monte y basura en el parque de la Colonia 24 de Julio (dijera la Nena), y Don Belisario Domínguez olvidado en el corazón de la capital, ya parece que una jícara, que la quieren vender como atractivo turístico, va a ser visitada como si de ella vertiera agua santa del Monte Sinaí.

Desde el Café: El gobernador Eduardo Ramírez, sostuvo una reunión con el secretario de Marina, el almirante Raymundo Morales Ángeles, y el director general del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, el vicealmirante Octavio Sánchez Guillén, para evaluar y próximamente poner en marcha los Polos de Bienestar I y II en Tapachula… La semana pasada, el Coordinador de Asesores del Gobernador y Proyectos Estratégicos, Juan Carlos Gómez Aranda, presentó en Tapachula el libro “México-Guatemala: La Frontera Porosa”, que aporta un valioso análisis académico sobre la dinámica fronteriza entre ambos países. Ahí, reflexionó sobre la importancia de la atención a la diversa problemática regional, así como las grandes oportunidades para impulsar el desarrollo económico y productivo… El Tribunal Electoral del Estado de Chiapas llevó a cabo la instalación de la Mesa Naranja para la prevención de la violencia política contra las mujeres en razón de género, un mecanismo de coordinación interinstitucional orientado a fortalecer las acciones de prevención, atención y erradicación de esta problemática en la entidad… El Fiscal General del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, se reunió con el doctor Hermilo Domínguez, titular del IMSS Chiapas, con quien coincidió en la importancia de coordinar acciones que contribuyan en el buen desempeño de esta noble institución a favor de sus derechohabientes. Señaló que la Fiscalía es de puertas abiertas y, en este camino hacia la paz, todas y todos trabajan en unidad… Quien ya despacha como Director de la Casa de la Cultura Jurídica es Moisés Grajales. Dicen que, a diferencia de otros, en lugar de revisar la nómina y el presupuesto, lo primero que preguntó fue por la capacidad de la cisterna. Ojalá que no esté pensando en exportar agua a Copoya.

Para terminar: “La gestión es hacer las cosas bien; el liderazgo es hacer las cosas correctas”. Lo dijo Peter Drucker.

Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.

cafetomano@hotmail.com

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