José Cancino
Cuatro años y tres meses se han cumplido de la promesa de la ampliación de servicios e infraestructura en la clínica “Dr. Roberto Nettel Flores”, del Instituto de Seguridad Social para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Tapachula, sin que hasta ahora se eche andar el nuevo edificio que, a decir de los directivos, serviría para atender a los derechohabientes en servicios especializados y evitar que viajaran a Tuxtla Gutiérrez.
El engaño por parte de la dirección general es visible, con retrasos, anomalías y presunto desvío de recursos en la construcción de una nueva área de urgencias, una zona de hemodiálisis y un nuevo quirófano.
La obra comenzó a ser ejecutada por una empresa constructora, después se le quitó la dirección de maniobra y pasó a otra sociedad corporativa, lo que ha producido aún más retrasos.
Según trabajadores del ISSSTE, la nueva clínica no entra en funciones por dos situaciones: no hay contratación para personal que atienda desde ese edificio; y no existe un área de mantenimiento adecuada para un compresor de grado médico, el cual no ha sido comprado para que aparatos y equipos comiencen a operar.
Mientras este edificio está convertido en un “elefante blanco” la antigua clínica sigue inmersa en deficiencias, anomalías y carencias que complican la atención de más de 60 mil derechohabientes, la mayoría dependientes de este servicio de salud.
Quirófanos no funcionan
En ocasiones anteriores, personal ha denunciado que al interior del nosocomio operaban dos quirófanos, pero uno de estos estaba averiado y solo tenían la posibilidad de ingresar a los pacientes en este único. Incluso circuló un video en redes sociales en el cual se veía que médicos realizaban una operación mientras el techo lleno de goteras vertía agua sobre la camilla y toda la sala.
En este 2026, ninguna de las dos salas que deberían de estar habilitadas para operan funcionan y los pacientes tienen que ser enviados al ISSTECH. Para muchos, esa espera es eterna, para otros ni siquiera llegan a la operación ante la alta demanda que hay en ambos hospitales y los turnos y tiempos que tienen que sobrellevar.
Derechohabientes de al menos siete municipios también han denunciado la suspensión de servicios indispensables para el historial clínico de muchos enfermos, así como la falta de medicamentos.
La nueva clínica que fue anunciada para subsanar y depurar los servicios médicos, ya tiene asignadas las áreas de control, pediatría, trabajo social, Triage, consultorios para adultos y hospitalización, pero nada de esto funciona porque las salas de espera, cubículos, consultorios y camillas están convertidos en un sitio fantasma.






