EDITORIAL

¿Y el problema de la basura Carlos Morales?

Es de tontos creer que el ex edil de Tuxtla Gutiérrez, fue “el mejor alcalde” de los últimos tiempos, una afirmación que sus aduladores y soflameros les dicen a sus orejas de roedor, que ante estos tiempos de anticipaciones políticas, ya creen que pueden retornar al poder y tomar las arcas del erario público.

Como buen vendehumo que se asume como un “therian” roedor, ya está dándose “sueños guajiros” con compromisos que le terminarán saliendo por la culata.

Precisamente, uno de sus cochineros que ya le está pasando factura a la actual administración de Ángel Torres, es el de la recolección de basura, que ha dejado focos de infección en ciertos puntos de la ciudad y en ciertas colonias, se ha dejado en claro que la empresa no se ha hecho responsable.

De hecho, en este 2026 el contrato que tiene la empresa de origen francés y que comenzó como Proactiva, ya cumple 20 años; eso sí, de riesgos ambientales, laceraciones al subsuelo y una inoperancia para resolver el problema de la basura, que al menos en la capital chiapaneca ya es insuficiente.

¿Acaso esta compañía busca precarizar el sistema de recolección para subir costos y renegociar su estadía más tiempo? Que culpa tiene la ciudadanía de estos negocios turbios y tratos oscuros que ediles tuxtlecos han venido negociando.

Si bien la actual administración ha resuelto de manera responsable el uso de desechos y su recolección, de nada sirve si se siguen pagando cuotas a una empresa inoperante, que según testigos poco o nada hace para recolectar la basura.

Ya es de dominio público y en estas páginas hemos documentado la ineficiencia de esta empresa, que poco o nada han sido responsables en el cuidado del medio ambiente; precisamente, en este tema, al menor en las filtraciones de lixiviados, generando problemas severos en los pobladores de comunidades en Copoya, misma en donde se han reportado casos de cáncer y demás padecimientos.

Claro, el suspirante y su sequito ya andan cacareando con un retorno a la alcaldía de Tuxtla Gutiérrez, manifestando que durante su administración el problema de la basura se solucionó; lo cierto es que, fue una bomba de tiempo que le terminó de explotar en la cara, sobre todo viendo como Veolia se hace del rogar cuando no cumple con su contrato.

Por cierto, respecto a sus contenedores, mismos que la exregidora, Adriana Guillén denunció que se compraron a sobreprecio, y más que generar un alivio en el manejo de residuos, ha sido pretexto para que se generen nuevos brotes insalubres o se usen para arrojar animales muertos, como se ha reportado últimamente.

Además, en el centro las recolecciones sumado al ambulantaje que creció por la ineptitud de Carlos Morales, a ciertas horas complican el tráfico y cuando llegan a recolectar la basura, es imposible transitar, haciendo un trayecto de 5 minutos una pesadilla que puede durar más tiempo del estimado.

¿Qué plantea Veolia hacer luego de que termine el contrato? Posiblemente el vencimiento sea una negociación burda para que Carlos Morales puedan retornar a la alcaldía de Tuxtla Gutiérrez, ya que, a meses de terminar el contrato, la inoperancia, corrupción e indiferencia del Coiteco le está pasando factura a la ciudadanía.

En fin, el electorado tendrá que pensar, en el hipotético caso de que salga ungido, que lo dudamos mucho, porque su capital político está quemado y carece de influencias; sin duda, sería un despropósito que el actual delegado de la Conafor salga a las calles a pedir el voto y el respaldo, tomando en cuenta las condiciones en que dejó a la ciudad.

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