El podcast del Jaguar, una democratización del trabajo gubernamental
El anuncio del podcast por parte del gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, generó gran expectativa, y al parecer la cumplió.
En primer lugar, porque el mandatario desde su posición, dejó entrever el lado humano del ejercicio de gobernar, siendo algunos de sus colaboradores los protagonistas; en segundo término, mostró el carisma de este y de algunos de sus secretarios; por último, y no menos importante, mostrar las fortalezas y debilidades de sus colaboradores.
Para este punto, algunas de las entrevistas destacaron por los aciertos y fallos de los colaboradores, que destacarlos no es necesario, ya es de dominio público y las redes sociales junto con la turba furiosa ya emitieron sus respectivos juicios.
No obstante, el último podcast, con el titular del Conalep, Leonardo León, dejó un buen sabor de boca; primero por cómo se desenvolvió, sin titubeos, con seguridad y contundencia; además, dejó en claro, los grandes retos que dicha institución educativa y técnica tiene por delante.
Ahora bien, este podcast en estos momentos es oportuno, sobre todo donde las horas serenas retornaron y los prospectos de la Nueva ERA, van viento en popa, ya que se está democratizando al poder, al hacerlo cercano y permitir una crítica hacia quienes ejercen los recursos públicos y destinos de nuestro estado.
Recordemos que, en el argot de la política mexicana, y se aplica también en la chiapaneca, la investidura de un mandatario era casi totémica, casi divina y monárquica, evidenciando ciertos protocolos que dejaban entrever el clasismo y la distancia con el pueblo.
Casos de distanciamiento sobran en la historia de Chiapas: Patrocinio Gonzáles Garrido, por ejemplo; otros casos de intentos de democratización o de darse “baños de pueblo” cayeron en el oportunismo, la simulación y la demagogia barata, y hasta en el populismo, tal y como sucedió en el sexenio de Juan Sabines Guerrero.
Pero lo que más contrasta, es el actuar de este gobierno con el anterior, sobre todo en la forma en que el carisma y acercamiento del mandatario se hacen más palpables.
Recordemos que con la llegada de la Cuarta Transformación, Andrés Manuel López Obrador buscó generar acercamientos con el pueblo, alejándose de esa sobriedad, elitismo y frivolidades entorno a la figura presidenciable; el claro ejemplo es que la residencia oficial del presidente, Los Pinos se hizo un museo para acercar a la ciudadanía; mismo caso sucedió con algunas casas de gobierno en las entidades, como sucedió en Corazón Borraz; ahí todo bien, en cuanto acercar el poder al pueblo, pero en la práctica, Rutilio demostró mayor frivolidad, indiferencia y nepotismo, que sus antecesores que tachó de “neoliberales” y “fifís”.
Tal parece que su único “baño de pueblo” o replica de la mañanera del presidente se limitó a dar el reporte del clima, que seamos sinceros, estaba de más y le valió críticas y burlas, por su total desapego con la realidad de los chiapanecos.
Retornando al asunto del podcast, debemos destacar la tranquilidad en la que el mandatario se desenvuelve, sus entrevistas son relejadas, hasta cierto punto, pero con la frialdad necesaria para dejar entrever como los funcionarios ejercen sus funciones; no por nada estos mismos se ponen el pie, o sus declaraciones son tan fluidas que se traducen en sus resultados palpables.
También, es un momento intimo en que estos personajes se muestran tal cual, sin las formalidades ni protocolos rígidos que limitan su forma de ser. El podcast no es solo una democratización del poder, es mostrarnos humanamente a quienes están tras bambalinas tomando las decisiones más importantes para Chiapas.




