Irán avisó este sábado a Estados Unidos e Israel de que sus fuerzas están en «alerta máxima» tras el despliegue de buques de guerra norteamericanos en el Golfo, pero ve «avances» de cara a negociaciones con Estados Unidos.
El presidente estadunidense Donald Trump ha blandido la amenaza de un ataque militar desde la represión brutal de una ola de protestas iraníes antirrégimen, que según varias oenegés ha dejado miles de muertos.
El jefe del ejército de Irán, Amir Hatami, adoptó un tono marcial.
Si el enemigo comete un error, sin duda pondrá en riesgo su propia seguridad, la seguridad de la región, y la seguridad del régimen sionista», declaró Hatami, según la agencia oficial de noticias IRNA.
Y agregó que las fuerzas armadas de Irán están «plenamente preparadas» y «en estado de alerta máxima».
También insistió en que la tecnología nuclear de la república islámica «no se puede eliminar», en respuesta a las presiones de Trump, que exige a Irán negociar un acuerdo sobre su programa atómico si quiere librarse de un ataque.
Estados Unidos ha enviado a Oriente Medio una fuerza naval de ataque, liderada por el portaviones «USS Abraham Lincoln».
El despliegue hace temer una confrontación directa con Irán, que ha avisado reiteradamente de que en ese caso responderá disparando misiles a las bases norteamericanas en Oriente Medio, y atacando a sus aliados, en particular Israel.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, dijo el sábado durante un diálogo telefónico con su homólogo de Egipto, Abdel Fattah al Sisi, que una guerra no beneficiará a ninguna de las partes.
Irán «nunca ha buscado ni busca de modo alguno la guerra, y está firmemente convencida de que una guerra no beneficiaría ni a Irán, ni a Estados Unidos, ni a la región», afirmó Pezeshkian según informó la presidencia iraní.
El viernes, Trump aseveró que Teherán quiere «llegar a un acuerdo» para evitar una intervención militar.




