Mario Caballero
Resultados Vs. Encuesta
Vaya fin de semana que tuvimos. Hubo mucho revuelo en la clase política local tras la publicación de la encuesta de Demoscopia Digital que, en honor a la verdad, tuvo la gran virtud de revelarnos varias cosas que antes suponíamos pero que ahora han quedado claras y, de paso, exhibirse a sí misma como lo que siempre ha sido: una casa de opinión pública tendenciosa y presta para los servicios de “sicariato” político-electoral.
AUTODESCRÉDITO
Desde siempre, la empresa Demoscopia Digital ha estado en el filo del descrédito y la sospecha. Se le ha cuestionado por la falta de fiabilidad de sus mediciones, las discrepancias palpables con otras encuestadoras y sobre la carencia de rigor metodológico en sus estudios de opinión pública y electorales.
En septiembre de 2023, por ejemplo, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación emitió una sanción en su contra por poner en riesgo la equidad de la elección a gobernador en el Estado de México. El fallo especificó que había publicado una encuesta sin incluir estimaciones de resultados electorales, un modelo de probables votantes y otros parámetros más allá de simplemente calcular la frecuencia de las respuestas a las preguntas de la encuesta.
En otras palabras, que estaba presentando información sin base metodológica, incompleta, sin bases objetivas y con el aparente propósito de desinformar a la ciudadanía.
En julio de 2025, el Tribunal Electoral del Estado de Puebla también decidió sancionar a Demoscopia Digital con una multa por no cumplir con los lineamientos establecidos por las autoridades, como la falta de transparencia de sus métodos de estudio y por no haberse registrado ante el Instituto Electoral del Estado. Lo cual, se argumentó, afectó los principios de equidad, legalidad e imparcialidad en la contienda.
Aparte, diversos analistas y medios de comunicación han calificado sus mediciones como “ridículos demoscópicos”. Como sucedió en el estado de Durango, en septiembre del año pasado, donde se demostró con datos que su famoso ranking de aprobación de los gobernadores estaba tratando de demeritar la imagen del mandatario Esteban Villegas Villarreal, al que colocó en el último lugar a pesar de la certeza de sus políticas públicas y el buen ánimo social en torno a su administración.
Ciertamente, mencionado gobernante emanado del PRI ha aparecido entre los primeros diez lugares en otras encuestas.
Es más, se ha señalado que Demoscopia Digital es un pilar dentro del “mercado negro de las encuestas”, detectándose que muchos de sus sondeos y resultados están influenciados por partidos políticos, candidatos o políticos que la contratan. Es decir, manipula o altera las mediciones de un estudio para favorecer a un candidato, ajustando artificialmente la muestra, y así influir en el electorado.
Esta vez, no fue la excepción.
Colocó al gobernador Eduardo Ramírez en el último lugar de su ranking cuando encuestas como las de FactoMétrica, Emotegia, Votantes MX, entre otras, han situado en meses anteriores al mandatario chiapaneco en el primer lugar con niveles de aprobación que van del 58.5 al 73.4 por ciento.
Al respecto, dichas casas encuestadoras gozan de credibilidad debido a la seriedad y profesionalidad de los sondeos que levantan en vivienda, telefónicas o mixtas, no de internet o redes sociales, como Demoscopia Digital, que la realizó a través de respuestas de WhatsApp, método que adolece de confiabilidad, según aseguran expertos, académicos y medios de comunicación.
Como dice el clásico cliché, Demoscopia Digital lo hizo de nuevo: revelarse como una encuestadora chafa y al servicio del que mejor pague.
¿QUÉ QUEDÓ CLARO?
En primer lugar, la existencia de una campaña sucia que busca manchar la imagen del gobernador Eduardo Ramírez y desacreditar los logros de su gobierno. Hasta me atrevo a pensar que su objetivo va más allá: desestabilizar el estado.
Pues para nadie es extraño que con la llegada de la Nueva ERA se impuso una nueva forma de hacer política y ejercer el poder. Lo cual incluye haber sacado a grupos políticos del pasado que seguían incrustados en la estructura gubernamental y sirviéndose de ella para su propia protección y obtener financiamiento para sus futuros proyectos electorales.
A esto se suma que, asumiendo el compromiso que hizo con los chiapanecos de combatir la corrupción y la ilegalidad de los funcionarios, este nuevo Gobierno del Estado ordenó auditar la gestión de varios exfuncionarios, como es el caso del hoy senador de la República, José Manuel Cruz Castellanos, Pepe Cruz, el de las botargas y la obscena propaganda electoral, en cuya gestión como secretario de Salud presuntamente causó un daño al erario público por cinco mil millones de pesos.
Esta acción, sin lugar a dudas, representa un duro golpe al llamado Grupo Tabasco, del cual varios de sus integrantes siguen viviendo de los recursos de los chiapanecos.
No se malentienda. Con esto no digo que la encuesta de Demoscopia Digital haya sido pagada por el exgobernador que ahora desempeña un cargo diplomático como cónsul en Miami, Florida, quien en venganza pudo sacar la billetera para desinformar a la población mediante una encuesta cuchareada, sabiendo que llegado un momento adverso puede buscar la protección del residente de Palenque.
Tampoco sugiero que desde el Senado otro exgobernador chiapaneco o senadores en funciones hayan pagado los servicios mafiosos de multicitada encuestadora.
Sin embargo, no escapa al sentido común que esta embestida contra Ramírez Aguilar vino de alguna parte. Hay mucha gente furiosa porque las cosas cambiaron, porque quedó fuera de los puestos de poder, porque se siente amenazada por la nueva estrategia contra la corrupción o porque de plano no acepta todavía su derrota en las precampañas de Morena.
RESULTADOS Y GOBERNABILIDAD
Lo segundo, y no menor en importancia, es que los resultados de gobierno y el sentir de la gente en la calle nunca podrán ser superados por encuestas amañadas.
Hoy por hoy, es inocultable que los chiapanecos se sienten contentos y satisfechos con la administración de Eduardo Ramírez, quien les devolvió la paz, la seguridad y la tranquilidad. Lo cual queda constatado por diversas encuestas, como la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Inegi y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, que colocan a Chiapas como uno de los estados más seguros del país, con la menor tasa de incidencia delictiva general y delitos de alto impacto.
Como colación, el día de ayer se anunció el fortalecimiento de la Secretaría de Seguridad del Pueblo y la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, con la presentación de armamento y kits de primeros auxilios, así como la incorporación de nuevos elementos, parque vehicular, chalecos antibalas, botiquines tácticos de combate, equipo aéreo y tecnológico.
Amén de los logros alcanzados en rubros como salud, educación, bienestar social, turismo, combate al hambre, infraestructura urbana y apoyos a sectores vulnerables.
En fin, los chiapanecos están contentos con su gobierno. Por eso, el mismo gobernador Ramírez Aguilar dijo que “las encuestas le hacen lo que el viento le hizo a Juárez: nada”.
Que nadie sea llamado a engaño. La mejor encuesta está en la calle y, de eso, su trabajo da constancia.
yomariocaballero@gmail.com




