Cafetómano.

Bernardo Figueroa

Popularidad con sustento, no con ocurrencias

En política, la popularidad que importa no es la que se presume falsamente, sino la que se explica con sustento. En Chiapas, el nivel de aceptación del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar no puede entenderse desde encuestas improvisadas, sin metodología clara ni rigor científico, que más que medir percepción buscan fabricar narrativas tan falsas como la cola de caballo que la promueve; desde el simple hecho de que la casa encuestadora utilizó como medio de levantamiento el WhatsApp, nos dice el tamaño de la mentira de colocar al gobernador Eduardo Ramírez en el último lugar en aprobación del mes de diciembre de 2025.

La aceptación social real se construye en otro terreno: en las decisiones de gobierno, en las acciones visibles y en la capacidad de responder a las principales demandas ciudadanas. Seguridad, desarrollo económico, inversión productiva y política social con enfoque de largo plazo son los ejes que hoy explican el respaldo que mantiene el Ejecutivo estatal.

Cuando el Estado recupera control, invierte con lógica estratégica y deja de administrar la inercia para apostar por el futuro, la ciudadanía lo percibe y la respalda. No hace falta una encuesta para saberlo: basta observar la reacción social, el clima político y la legitimidad con la que se gobierna. La popularidad sólida no se mide en gráficas sin sustento, sino en gobernabilidad, margen de maniobra y confianza pública. Y eso, en Chiapas, hoy tiene explicación política y administrativa, no estadística de escritorio.

HUMANISMO: COLUMNA VERTEBRAL DE LA NUEVA ERA.

Resulta relevante detenerse en el fondo de la entrevista sostenida entre el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y el secretario de Humanismo, Francisco Chacón Sánchez, en el capítulo 3 de su podcast “Platicando con el Jaguar”: lo que ahí se expresa no es solo coincidencia retórica, sino sintonía política, claridad de rumbo y coherencia en la acción pública.

Eduardo Ramírez planteó desde el inicio de su gobierno una premisa sencilla, pero profundamente política: Chiapas no puede gobernarse solo con indicadores macroeconómicos ni con programas sociales despersonalizados. Gobernar un estado históricamente marcado por la desigualdad exige presencia, sensibilidad, cercanía y una ética distinta del poder.

Esa visión —que coloca a la persona, la comunidad y la dignidad humana como eje rector— no es común en el ejercicio cotidiano del poder. Muchos gobernadores la enuncian; pocos la convierten en estructura de gobierno. En Chiapas, esa conversión se da a través de una secretaría que no solo ejecuta programas, sino que encarna el sentido político del proyecto: el Humanismo.

Uno de los aspectos más destacados de la entrevista es que Paco Chacón no habla como un burócrata, sino como un funcionario que ha entendido el mandato del gobernador. Su discurso no se limita a describir acciones; explica por qué existen, a quién sirven y qué lógica las articula. Chacón comprendió algo esencial: el humanismo que impulsa Eduardo Ramírez no es asistencialismo, no es caridad institucional, ni una política social de corto plazo para generar simpatías. Es una estrategia de reconstrucción social, especialmente en territorios donde el abandono del Estado fue durante décadas la norma.

RECONSTRUCCIÓN DEL TEJIDO SOCIAL.

Entender la visión del gobernador implica algo más que repetir sus conceptos; implica ejecutarlos con disciplina, sensibilidad y resultados. Y ahí es donde el trabajo de Paco Chacón cobra relevancia. Programas como Humanismo en tu Colonia, Comedores del Humanismo, Conecta Chiapas, A Paso Firme o los esquemas de apoyo alimentario, son la materialización territorial del proyecto de Eduardo Ramírez, llevado a colonias, ejidos y comunidades con una lógica de acompañamiento humano.

En entidades como el Estado de México, Veracruz o incluso la Ciudad de México, la política social ha tendido a centralizarse y burocratizarse. En Chiapas, bajo la conducción de Eduardo Ramírez y con la operación de Paco Chacón, el gobierno se deja ver, se deja escuchar y se involucra. Esa diferencia no es menor. Marca la frontera entre una política social eficiente en el papel y una política social efectiva en la vida cotidiana.

Mientras que programas federales como Bienestar han logrado una cobertura amplia y una reducción inmediata de carencias, su principal limitación ha sido la escasa articulación comunitaria y la ausencia de acompañamiento social directo. En contraste, el modelo chiapaneco presentado por Chacón se basa en la presencia física del gobierno en las calles, algo que se refleja en programas como Humanismo en tu Colonia, Comedores del Humanismo o A Paso Firme. Aquí no se trata solo de transferir, sino de reconstruir el tejido social, una tarea profundamente transformadora.

Paco, como la canción de Miguel Mateos, “va cortando cadenas”, a través del programa Conecta Chiapas, que ha llevado conectividad a miles de jóvenes. En estados como Nuevo León o Jalisco, la conectividad se ha impulsado principalmente como una estrategia de competitividad económica; en Chiapas, en cambio, se concibe como una herramienta de inclusión social y educativa.

La diferencia es clave: aquí el internet no se ve solo como un insumo productivo, sino como un derecho habilitante, que permite estudiar, informarse, comunicarse y participar. En comunidades donde el aislamiento digital ha sido históricamente una forma de exclusión, este programa representa una ruptura estructural con el rezago.

Los Comedores del Humanismo, por ejemplo, no operan como simples puntos de entrega de alimentos. En comparación con esquemas similares en entidades como la Ciudad de México, donde los comedores suelen funcionar bajo una lógica administrativa centralizada, en Chiapas se han convertido en espacios de encuentro comunitario, atención a personas mayores, madres solteras, niñas, niños y personas en situación de calle.

Lo mismo ocurre con iniciativas como Tortimóvil o el Apoyo Humanista para la Alimentación, que atienden no solo la urgencia alimentaria, sino la realidad económica local, entendiendo que garantizar el acceso a alimentos básicos es también una forma de justicia social.

HUMANISMO CON RESULTADOS.

La entrevista deja claro que entre Eduardo Ramírez Aguilar y Paco Chacón Sánchez existe algo más que una relación jerárquica: hay un binomio político funcional, donde la visión se diseña desde el Ejecutivo y se ejecuta con convicción desde la Secretaría del Humanismo. Chacón ha optado por algo políticamente más inteligente y éticamente más sólido: ser operador fiel de un proyecto colectivo, entendiendo que el centro no es el funcionario, sino la gente.

La política no fracasa solo por malas decisiones, sino por malas interpretaciones del poder. En Chiapas, la experiencia que se observa —y que la entrevista confirma— es la de un secretario que entendió a su gobernador, entendió el momento histórico del estado y entendió que el humanismo, para ser real, debía convertirse en acción cotidiana, que involucra cruzar los montes, los ríos, los valles por ir a encontrar a la gente que estaba olvidada.

Eduardo Ramírez ha puesto la brújula; Paco Chacón ha sabido seguirla sin desviaciones. Y en esa coherencia radica buena parte de los avances que hoy se observan en la política social chiapaneca. Si este modelo se mantiene, se evalúa y se profundiza, Chiapas no solo consolidará un gobierno con sentido humano, sino que podría marcar un referente nacional de cómo la visión política, cuando es comprendida y ejecutada con lealtad, puede transformar realidades. Paco, seguirá caminando las calles, en espera de que “alguien apriete el botón”.

Desde el Café: El secretario de Educación, Roger Mandujano Ayala, a través del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros en Chiapas (COSICAM), realizó la asignación de 61 plazas en Secundarias Generales, 30 en Telesecundarias y una en Preescolar… Nos informan que a un “delegado federal” ya le leyeron la cartilla, avisándole que la única manera de defenderlo en el cargo es que se ponga la del Puebla con la “causa morena de la costa”, ya que ni una becerrita ha enviado a Tonalá, y muchos mareños —hermanos, primos y sobrinos de la causa— quieren dejar la atarraya para ser pilotos del servicio público federal… La presidenta Claudia Sheinbaum al solicitar conocer a detalle el caso del llamado “Cártel Inmobiliario en Chiapas”, se puede llevar una grata sorpresa al ver quiénes estén involucrados en esa red de defraudación; existen líneas de investigación en las que sale a relucir el nombre de Carlos Morales y otros influyentes del gobierno federal… En Ocosingo, la secretaria general de Gobierno y Mediación, Dulce Rodríguez Ovando, encabezó la primera Jornada por la Paz de este año, denominada “Jornadas por la Paz en Unidad contra la Violencia de las Mujeres” … El fiscal general del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, realizó una gira de trabajo en San Cristóbal de Las Casas, donde expuso la importancia del Decálogo Humanista para la Protección de Niños, Niñas, Adolescentes y Mujeres… El director general del ISSTECH, Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, recorrió el Hospital de Especialidades Vida Mejor para supervisar personalmente las actividades que se realizan y evaluar los avances en los servicios… El director general del Centro Estatal de Control de Confianza Certificado del Estado de Chiapas, Pepe Llaven, suscribió convenios de coordinación con los ayuntamientos de la Región I Centro, que comprende las zonas Metropolitana, Valle Zoque, Mezcalapa y de Los Llanos, con el propósito de realizar los exámenes de Control de Confianza a los integrantes de seguridad pública municipal…

Para terminar: “A menudo se requiere más coraje para atreverse a hacer lo correcto que para temer a hacer lo incorrecto”. Lo dijo Abraham Lincoln.

Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.

cafetomano@hotmail.com

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