Mario Caballero
Humanismo: transformación desde la raíz
Desde su inicio, la administración del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar marcó la instauración de una filosofía que busca distanciarse del frío tecnocratismo para abrazar el “humanismo que transforma”.
En sus primeros mensajes y acciones, como la creación de la nueva Secretaría del Humanismo, dejó en claro que el centro de la política pública no sería la obra monumental en sí misma, sino el bienestar digno de la gente, en especial de los pueblos originarios y los sectores vulnerables.
Este sello humanista, parte esencial en este periodo denominado como la Nueva ERA, se basa en la sensibilidad social y la escucha activa de las demandas de la gente. Y no se trata de una mera frase gubernamental, sino es una misión que a lo largo del primer año de gestión se ha traducido en acciones, como la creación de redes de apoyo para quienes cuidan a familiares enfermos y el objetivo de contribuir a la mejora alimentaria de la población chiapaneca.
En otras palabras, la visión del “Jaguar Negro”, como se le conoce políticamente a nuestro mandatario estatal, está orientada hacia la consecución de la dignidad humana antes que a la simple entrega de recursos.
Algo también interesante del enfoque humanista en el Gobierno de Chiapas es su mezcla con la filosofía ancestral. Al citar el gobernador Ramírez el lekil kuxlejal (el buen vivir, por su traducción del tzeltal) como norma, impulsa la conexión de la modernidad con la cosmovisión maya y chiapaneca, lo que ha fomentado la participación de las comunidades en la planeación y ejecución de sus propias obras. Es decir, el humanismo en esta administración no se impone, sino se consulta y se construye en asambleas.
La tarea, sin embargo, no ha sido fácil. Imponer un carácter humanista en este estado con rezagos históricos requería más que discursos empáticos, exigía una impecable ejecución de los proyectos y programas, así como recuperar la seguridad, pacificar el estado y consolidar la justicia. Pues bien lo ha señalado el gobernador, este humanismo también se ejerce a través de la “paz con inteligencia”.
LA COLUMNA VERTEBRAL
En este sentido, cabe destacar la función llevada a cabo por la Secretaría del Humanismo y el desempeño eficiente de su titular: el doctor Francisco Chacón, quien prefiere que lo llamen Paco.
Esta dependencia ha fungido como la columna vertebral que sostiene y fortalece el compromiso humanista de esta administración. Lo cual es digno de reconocerse por tres razones fundamentales.
La primera, dejó de ser un organismo inútil.
Su relevancia no estriba en su solo cambio de nombre, sino en su pertinencia en el desarrollo y el bienestar de la sociedad chiapaneca.
Tan sólo en la administración pasada se redujo a ser un simple cascarón, un bulto cuyo sostenimiento como parte de la estructura gubernamental sirvió nada más para mantener en nómina a los amigos, ahijados y recomendados del entonces gobernador. Poco o nada hizo por promover el bienestar social, combatir la pobreza y reducir la brecha de desigualdad, su función principal. Es más, su actividad se limitaba a repartir dos mil despensas al año.
Hoy, en cambio, se encarga de instrumentar la política estatal de desarrollo social, mantener una atención directa con los ciudadanos, operar programas sociales específicos, combatir la pobreza y coordinar acciones con otros niveles de gobierno para asegurar la gobernanza, transparencia y el manejo honesto de los recursos públicos.
Muestra de su transformación y eficiencia es el aumento que recibió en su presupuesto. Pues inició actividades en diciembre de 2024 con un recurso de poco más de 81 millones 250 mil pesos. Pero al instaurar y ejecutar más acciones, programas y proyectos, en el tercer trimestre de 2025 su presupuesto alcanzó casi los 460 millones de pesos.
La segunda razón es que sus programas han logrado mejorar visiblemente las condiciones de vida de la población más vulnerable del estado, garantizando un gobierno cercano a la gente.
En este momento, administra por lo menos catorce programas y apoyos que impulsa el gobierno de la Nueva ERA.
Estos son: Comedores del Humanismo, Tortimóvil, Cuidar es Amar, Cero Corrupción, A Paso Firme, Bicis que Transforman, Jornadas del Humanismo, Conecta Chiapas, Reporte Móvil, Apoyo Humanista para la Alimentación, Humanismo en tu Colonia, Asambleas del Pueblo, Mi Ciudad Conectada y Saberes que Traen Vida, así como el módulo del Centro para la Prevención y Tratamiento en Adicciones (CENTRA).
El programa Comedores del Humanismo, que ofrece comidas completas por una cuota de recuperación simbólica, de sólo 10 pesos, desde su arranque y hasta a inicios de diciembre pasado, ha beneficiado a más de 14 mil personas sólo en la capital chiapaneca, y en los siete municipios donde está en operaciones entregó alrededor de 345 mil raciones de alimentos calientes, nutritivos y balanceados.
De hecho, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha reconocido su modelo por su enfoque en el combate al hambre y lo ha considerado como uno de los diez programas sociales más relevantes a nivel nacional en 2025.
Algo más, los Comedores del Humanismo tienen a la vez un enorme impacto social y económico, ya que generan empleos formales para las mujeres locales que operan los comedores, quienes gozan de seguridad social. También adquiere los insumos para los alimentos en negocios locales, lo cual fortalece la economía comunitaria, y reinvierte los fondos de recuperación en otras obras de acción social.
El programa Apoyo Humanista para la Alimentación benefició durante el año anterior a más de dos mil familias, y Conecta Chiapas dotó de internet gratuito a más de 50 mil estudiantes, siendo merecedor del premio “Chiapas Digital 2025”.
Los programas Cero Corrupción, Humanismo en tu Colonia, Bicis que Transforman, A Paso Firme y Cuidar es Amar, tuvieron la virtud de reforzar el enfoque comunitario, educativo y de apoyo directo a grupos en situación vulnerable.
Las Asambleas del Pueblo, por otra parte, que busca establecer una relación directa entre el gobierno y las comunidades, han tenido como resultado activar la democracia participativa y la justicia social en municipios de alta marginación. En Chalchihuitán, por ejemplo, los mismos habitantes decidieron la construcción de cuatro kilómetros de carretera y obras de agua potable.
Esto sólo por mencionar algo.
TERCERA RAZÓN
La tercera razón, y no menor en importancia, es la visión, integridad y compromiso del titular de la Secretaría del Humanismo.
Paco Chacón ha demostrado ser un funcionario responsable, un verdadero alfil de la Nueva ERA y un hombre capaz de generar las acciones y los programas que ahora mismo han permitido promover el desarrollo humanista de esta administración. Su desempeño puede ser valorado por provocar un gobierno de cercanía, sensible y enfocado a revalorizar la dignidad del chiapaneco.
En resumen, el humanismo impreso en cada acción y política pública del gobierno de Eduardo Ramírez ha facilitado el tránsito hacia un Chiapas con mayor justicia social y una transformación que avanza y se consolida desde la raíz.
yomariocaballero@gmail.com




