EDITORIAL

El lunes, encuestas pondrán a prueba la fortaleza de Sheinbaum

La popularidad de la presidenta Claudia Sheinbaum navega hoy a contracorriente, no porque carezca de respaldo social —la mayoría de los mexicanos ha aprobado su gestión, incluso con porcentajes superiores a los que en su momento registró el expresidente Andrés Manuel López Obrador—, sino porque cerró el año bajo una atmósfera de desgaste político provocada por los movimientos sociales que estallaron en los últimos meses. El más simbólico fue el denominado Del Sombrero, tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, episodio que condensó enojo, miedo e incertidumbre.

A ello se sumaron las protestas de cañeros, campesinos, defensores del agua y transportistas, factores que rompieron la inercia ascendente que la mandataria había sostenido durante prácticamente todo el año. El mensaje fue claro: la calle volvió a hablar y lo hizo con reclamos acumulados.

Este lunes 19 de enero, al menos un par de encuestadoras darán a conocer los resultados de los sondeos levantados a inicios del año, los cuales revelarán con crudeza cómo cerró Sheinbaum este ciclo político. No serán solo cifras: serán termómetros del ánimo social.

Escenarios como la marcha por la seguridad, realizada días después del asesinato de Manzo —cuando la violencia se desbordó por la acción del llamado “bloque negro”—, funcionaron como el broche de un cierre turbulento que le restó momios, reflejándose en una baja de 1.4 puntos en aprobación.

Las movilizaciones del sector campesino provocaron una caída de 3.2 por ciento; se sumó un 4.5 por ciento del sector juvenil, que expresó su desencanto, y otro 3.2 del sector comerciante, afectado por pérdidas económicas. Son números que, más que castigo, advierten cansancio.

Paradójicamente, la inseguridad y la violencia en estados como Veracruz, Guanajuato, Sinaloa y Michoacán no han golpeado de manera directa la imagen de la presidenta, aunque sí la de los gobiernos locales. El costo político, en este caso, se ha repartido de forma desigual.

Pero el verdadero opositor del gobierno mexicano no está dentro de sus fronteras. Es la política mediática y discursiva que mantiene contra México el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Él se ha convertido en el antagonista permanente del sistema político nacional.

Cada jornada inicia con la pregunta obligada: ¿qué ocurrencia lanzó ahora el presidente estadounidense?, ¿con qué amenaza se irá a dormir el país? Ese pulso externo ha marcado vaivenes en la figura presidencial.

Sheinbaum alcanzó en marzo del año pasado una aprobación histórica cercana al 85 por ciento. Sin embargo, con la irrupción de Trump en la escena, tras asumir el 20 de enero, la curva descendió de manera sostenida.

Al cierre del año, entre protestas internas y el discurso beligerante de Trump —quien ha planteado ataques por tierra y aire contra zonas donde operan cárteles y laboratorios en México—, las caídas se volvieron significativas. Encuestas internacionales hablan ya de una aprobación del 41 por ciento y, por primera vez en su mandato, de una desaprobación mayoritaria.

Más aún, las amenazas de Trump para que México entregue a políticos ligados al narcotráfico alimentan la narrativa opositora del “narco gobierno”, una losa que ha dificultado que la presidenta conserve los niveles de confianza que llegó a tener.

A esto se suma la tarea inconclusa de sacudirse divisiones internas y desprenderse del estigma de gobernar bajo la sombra del rancho de Andrés Manuel López Obrador. Es, quizá, la carga más pesada que aún no logra dejar atrás.

Y como telón de fondo, la defensa abierta del régimen de Nicolás Maduro le ha restado credibilidad en ciertos sectores. Así, lo que digan las encuestas este lunes no será un simple retrato estadístico: marcará el derrotero de un año complejo, en la antesala de la renegociación del tratado comercial con Canadá y Estados Unidos —desdeñado por Trump—, con una elección intermedia en puerta y con la revocación de mandato que Morena busca capitalizar bajo el argumento de la “popularidad”. El tablero está en movimiento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *