Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
Chiapas ocupa el último lugar a nivel nacional en comprensión lectora, una realidad que no solo evidencia rezagos educativos, sino que limita las oportunidades académicas y profesionales de las nuevas generaciones. Ante este panorama, surge Chiapas Lee, un proyecto de iniciativa privada que busca fomentar la lectura y, sobre todo, la comprensión de lo que se lee en el estado.
Julio Sánchez Esquinca, dueño y administrador de librerías como del Escritoirio Moderno, Librería y Proveedora MSG y Librería Braulio, explicó que el problema ya no es únicamente si las personas leen o no, sino qué tanto comprenden lo que leen, especialmente en el ámbito estudiantil. De acuerdo con evaluaciones internacionales, México se encuentra en los últimos lugares en comprensión lectora, y Chiapas se posiciona al final a nivel nacional.
El impulsor del proyecto destacó que, contrario a lo que se piensa, el libro físico sigue vigente incluso en la era digital. Estudios realizados en 2024 revelan que el sector que más lee en México es el de jóvenes de entre 14 y 30 años, una población clave por su etapa productiva. Este fenómeno ha generado un resurgimiento del interés por los libros impresos, la literatura por sagas, los clubes de lectura y la venta de libros de segunda mano.
En cuanto al público lector, Gómez Esquinca señaló que la demanda se distribuye en tres grandes rubros, adultos mayores que buscan libros descatalogados o de segunda mano, profesionales mayores de 30 años que consumen libros técnicos y académicos, y jóvenes lectores de literatura general que suelen anticiparse a adaptaciones cinematográficas y participan activamente en clubes de lectura, los cuales también han comenzado a atraer a niñas y niños.
El proyecto Chiapas Lee tiene como meta que cada chiapaneco lea al menos cuatro libros al año, una cifra que aún se encuentra lejos de alcanzarse, ya que actualmente el promedio estatal es de apenas 1.2 libros por persona, mientras que a nivel nacional se encuentra entre cinco y seis libros anuales.
Para lograr este objetivo, la iniciativa se enfoca en tres ejes principales: impulsar políticas públicas que prioricen la comprensión lectora, incentivar la participación de la iniciativa privada, ferias del libro y el fortalecimiento de bibliotecas y trabajar directamente con los padres de familia, considerados una pieza clave en la formación de hábitos de lectura.




