Por La Conciencia

Fiesta Grande de Chiapa de Corzo: y Fiesta Tradicional del Estado de Chiapas

Dr. Roger Heli Diaz Guillén

  • Patrimonio Inmaterial que sostienen agentes culturales olvidados.

En el Periódico Oficial del Estado de Chiapas número 136 Tomo III de fecha seis de enero del 2009 se publicó decreto que declara a la tradicional fiesta de enero celebrada en la Heroica Ciudad de Chiapa de corzo, Chiapas, como “Fiesta Tradicional del Estado de Chiapas”; conocida y denominada históricamente por el pueblo como la “Fiesta Grande”, que se celebra al rededor del santo patrón San Sebastián. Es una celebración católica durante veinte días de convivencia comunitaria donde sustantivamente destacan expresiones culturales inmateriales como el Parachico (Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad UNESCO), la Chiapaneca y los Chunta o Chuntaes; que dan vida, algarabía a la fiesta del pueblo y la identifican.

Aunado a la distinción anterior, Chiapa de Corzo es un pueblo polifacético que sostiene expresiones culturales que recrean el sincretismo religioso y la sostenibilidad de una expresión cultural colectiva que ha desarrollado la trasmisión de saberes y prácticas y su sostenibilidad, sustentado en la identidad y práctica religiosa sincrética continuada. Es un pueblo precolombino al tener su origen poblacional en un pueblo guerrero denominado “Chiapas” que enfrentaron a los conquistadores españoles en el siglo XVI. Es colonial (Fundación Marzo/1528) al ser la primera Villa de la Nueva España en el territorio chiapaneco; es sitio histórico (Decreto Nov/2000) al ser un territorio con contenido material estructural histórico que dibuja la presencia colonial arquitectónica y contenido de pueblo; además de presencia arqueológica precolombina.

Es un pueblo heroico (Decreto Dic/1869) por ser reconocida su intervención en movimiento armado en el siglo XIX conocido como “Batalla del 21 de Octubre”. Es pueblo mágico (Programa federal 2012) y Ruta Camino Real), por ser destino turístico atractivo por su contenido cultural, artesanal, bellezas naturales como la puerta al Cañón del Sumidero y áreas de esparcimiento; además de ser un pueblo Tradicional (Polimorfa y Multidimensional) donde la expresión cultural viva es multigeneracional  y artesanal; siendo el mes de enero el mes de Chiapas y Chiapa de Corzo como pueblo integral cultural al cumplir sus expresiones culturales tradicionales, saberes y conocimientos bioculturales con los criterios de la UNESCO relacionados a las Tradiciones y expresiones orales; Usos sociales, rituales y actos festivos; Conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo; técnicas artesanales tradicionales y; artes del espectáculo.

En esta grandeza cultural de un pueblo y la expresión viva de la cultura, es sustantivo considerar y revalorar que adicional al espectáculo de Carros Alegóricos, Combate naval, Alférez  y expresión cultural inmaterial del Parachico, la Chiapaneca y los Chunta o Chuntaes como agentes culturales activos de esta celebración; existen otros agentes culturales tras bambalinas cuya presencia y actividad son motores sustantivos de la Fiesta Grande, cuyo trabajo voluntario y aportación poco o nada se ha valorado históricamente; donde existe un proceso generacional de continuidad y saberes; siendo sustantivo y relevante objetivizar y visualizar a estos personajes cuya actividad juegan un papel importante en la funcionalidad de una fiesta de esta magnitud de representación Estatal y trascendencia nacional e internacional.

Dentro de los personajes poco observados y reconocidos iniciamos con los Priostes, que son los padrinos de los santos patronos San Sebastián (Pueblo); San Antonio Abad (Barrio) y El Señor de Esquipulas (Barrio); quienes son apoyados por Solidarias y/o solidarios, encargados de recibir flores en los altares de casas donde se encuentran los santos citados; además de apoyar en el arreglo ornamental del espacio del Santo Patrón;   continuando con los padrinos o madrinas de rezos a los santos patronos; los padrinos o madrinas de ingreso de felicitaciones. Continuamos con las Solidarias y/o solidarios de renovación y desecho de flores de los altares de los santos patronos; las Solidarias y/o Solidarios de reparto de comida y alimentos en rezos y recepción de parachicos y chiapanecas.

Continuamos en este orden con los Custodios, que son hombres mayores de edad que portan guayaberas y paliacate en el cuello como distintivo; encargados de la protección del santo; colocación de vallas humanas y; cargado de los santos patronos en sus traslados de la iglesia de Santo Domingo a sus moradas. Seguimos con los Quema Cohetes, que son generalmente hombres mayores de edad que están afuera de la morada de los santos patronos con cohetes que van quemando según marquen los tiempos de los rezos; siguiendo con las Rezadoras y Rezadores que realizan los canticos católicos en rezos que duran por lo menos una hora. Siguiendo con las denominadas Comideras, aunque hoy también existen Comideros hombres, quienes son los encargados y encargadas de cocinar y preparar las comidas tradicionales en grandes volúmenes como la Pepita con Tasajo; Estofado, puerco con arroz y; Chanfaina.

También colaboran las Pozoleras, que son mujeres que preparan en grandes cantidades el pozol que es una bebida refrescante de maíz y/o cacao ofrecida en celebraciones de felicitaciones a santos patronos; sumándose a este listado los Líderes de Enramas, que son barrotes de madera de por lo menos tres metros cubiertos con hojas de árbol endémico adornado con frutas, roscas de dulce y pan, cuyos organizadores y líderes convocan a la población a participar aportando el contenido de la enrama y acompañamiento a la iglesia o aposento de los santos patrones; quienes son apoyados y acompañados por los Amarradores de Enramas, que son en lo general hombres adultos quienes se encargan de adornar la enrama y realizar el amarrado de cada fruta basado en técnicas tradicionales.

No dejamos de destacar a los Artesanos de Carros Alegóricos que participan en la fiesta grande; el Equipo de apoyo de movimiento de Carros Alegóricos en presentación; el Abre Campo; La Vaquita y; los ciudadanos, ciudadanas, jóvenes, niñas y niños protagónicos de los carros alegóricos. En este orden, los 18 agentes culturales antes enunciados resultan sustantivos y estratégicos en la funcionalidad de la fiesta Grande para que los asistentes y participantes disfruten y deleiten la celebración; siendo humanístico el revalorar a estos agentes culturales reconociendo su aportación y colaboración de forma honorifica y/o mediante donación de enceres y/o apoyo a la economía para el bienestar.

Estos agente culturales deben ser atendidos en el marco de la política patrimonial cultural municipal, estatal y nacional para revalorar, transmitir y sostener sus saberes y prácticas culturales; cuya continuidad y sostenibilidad es responsabilidad de todos, iniciando con el pueblo que es dueño y propietario de la Fiesta Grande como patrimonio cultural colectivo.

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